
Me tomé estos días para hacer un balance de este año y planificar el próximo.
Hay 3 preguntas que te recomiendo hacerte para impulsar tu año:
• ¿Que cosas vas a seguir haciendo?
• ¿Qué cosas vas a dejar de hacer?
• ¿Qué cosas nuevas vas a hacer?
Una vez que fijamos nuestros objetivos es indispensable definir qué vamos a hacer para lograrlos y qué lugar le vamos a asignar en nuestra agenda.
El calendario es nuestra principal herramienta para crear el futuro que queremos.
Si no planificamos, los hechos y otras personas rigen nuestra agenda.
Con frecuencia, nos encontramos inmersos en una dinámica reactiva ante las demandas externas, respondiendo a solicitudes y expectativas sin considerar necesariamente su alineación con nuestros objetivos personales o profesionales.
Esto puede llevarnos a dedicar mucho tiempo a tareas que no son rentables ni gratificantes para nosotros y a que las cosas que realmente disfrutamos y son más rentables no tengan lugar en nuestra agenda o no dediquemos tiempo y energía a promover que lo ocupen.
Es común no saber decir “no”. Pensamos que no nos cuesta nada, que nos lleva solo unos minutos. Pero la suma de todos esos minutos implican un montón de tiempo que podríamos dedicar al cumplimiento de nuestros objetivos.
Fijar objetivos nos va a permitir establecer límites y prioridades, además de enfocar nuestras energías y recursos.
Si necesitas ayuda para planificar tu año, contáctame y te cuento como te podemos ayudar.
